La Triple Diosa

El paganismo ha estado inserto en la sociedad desde antes de la prehistoria, nunca llegó a desaparecer por completo, ni siquiera después de la cristianización. El culto a la diosa sigue estando presente de muchas formas, en ocasiones más escondidas que otras. No creo que haya que esconderse, bastante se ha ensuciado ya la imagen del paganismo, es hora de lavar esa imagen.
El paganismo rinde culto a los poderes y energías de la naturaleza, a los ciclos de la vida, por eso es tan importante la figura de la diosa, porque sin ella no habría vida ya que representa el carácter femenino de la creación. La diosa tiene tres facetas: la doncella, la madre y la anciana, simbolizando tres fases de la vida, el nacimiento, la vida y la muerte, o bien, la inspiración, la madurez y la sabiduría.

Por otro lado, la divninidad en su triple aspecto representa a la diosa del Cielo, de la Tierra y del Inframundo (el infierno visto desde el punto de vista del cristianismo no tiene lugar en el paganismo, es más bien un submundo). La diosa del Cielo, por tanto, es la Luna, que a su vez simbolizaría a la doncella siendo luna creciente, a la madre siendo luna llena y a la anciana y sabia siendo luna menguante. Como diosa de la Tierra, domina las estaciones, siendo la doncella la primavera, la madre el verano (la madurez) y la anciana el otoño-invierno. En cuanto a la diosa del Inframundo, se preocupa del nacimiento, la procreación y la muerte. La Triple Diosa representa la Vida Eterna, el eterno renacer. La diosa crece, se llena en plenitud y muere, pero sólo para volver a nacer. A través de muchas religiones, sean griegas, romanas, celtas, indús, etc. la Triple Diosa ha recibido multitud de nombres, unificandose siempre con la representación de una mujer con tres caras.
La simbología de la diosa es múltiple en función de la cultura de la que se mire. Obviamente, como ya se ha dicho, se corresponde con la Luna. También con el agua (por eso hay muchas diosas que se dice que son guardianas de los pozos y/o manantiales), y por ello el objeto que la simboliza es el cáliz;  y por supuesto con la tierra (como madre tierra).
En mi humilde opinión, siempre he pensado que hay un poco de esa diosa en el interior de cada mujer, y también de cada hombre, por qué no, si no no habrían tantos hombres paganos. Es más fácil que los hombres se sientan más identificados con la energía del sol, el Dios, pero también tienen energía lunar en su interior, del mismo modo que las mujeres poseemos parte de esa energía solar aún sintiéndonos más influenciadas por la luna. Quizás esto sea un motivo por el cual muchas parecemos hipnotizarnos con esa luz plateada en el cielo nocturno.

By Nat.

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